Fin de mayo y refugio entre páginas
Cada fin de semana de mayo, las puertas de la biblioteca se abrieron no solo para prestar libros, sino para construir algo más profundo: un tejido social saludable que une a familias enteras, desde los más pequeños hasta los abuelos.
Ayacucho 01 de junio del 2026
En un rincón donde el pasado y el futuro convergen, los fines de semana de mayo se convirtieron en un laboratorio de cohesión social. Lejos de ser un depósito silencioso de libros, la biblioteca local se ha transformado en un espacio vivo donde niños, jóvenes y adultos se reúnen para un propósito mayor: reconstruir el tejido social de las familias ayacuchanas.
A través de una propuesta metodológica que entrelaza la literatura con las artes plásticas, el diálogo crítico y la memoria histórica, las jornadas de este mes demostraron que el acto de leer puede ser el catalizador de una ciudadanía más empática y conectada.
El balance de mayo deja una certeza: la biblioteca se sigue consolidado como un espacio seguro para el encuentro humano. Al cerrar el mes, la consigna que resuena entre la comunidad participante es un recordatorio de su identidad y su misión colectiva: “Somos libros, seámoslo siempre”.
Las actividades de junio prometen continuar con esta línea, demostrando que en Ayacucho, la cultura sigue siendo la herramienta más poderosa para sanar y unir.
Porque cada semana, la biblioteca tiene una nueva aventura que contar.
Únete a las actividades ingresando a nuestro grupo de difusión (Grupo whatsApp)











